sábado, 21 de febrero de 2009

LO QUE NUNCA CAMBIA

Pues esta semana a alguien se le ocurrió en el Departamento de Biología donde yo estudio organizar una exposición fotográfica con nuestras fotos de niños. Lo interesante estaba en tratar de adivinar quién de nosotros era el niño(a) de la foto. No se imaginan lo interesante que fue primero conseguir la foto, pues eso implicaba comunicarse con la familia, o con los padres, abuelos, hermanos, pues si nos damos cuenta casi nadie tiene fotos de uno cuando era niño. Un segundo paso fue tratar de colocar la foto en la cartelera sin que nadie te vea para que no descubran que eres tú. También fue interesante ver como todos escogíamos la mejor o peor foto en base a las fotos de los otros, razón por la cual nadie se atrevía a ponerla primero. Una vez expuestas muchos intentaban despistar a los otros para que no descubramos cuál era su foto. Cómo ven esta actividad que parecía tan simple dio mucho juego.

Finalmente todos reunidos tratábamos de adivinar quiénes eran los de la foto, identificando algún gesto, alguna postura, algo que no haya cambiado con el paso del tiempo. Es increíble ver como muchos cambian casi en su totalidad, los rubios ya no son rubios, los que tenían pelo ya no lo tienen, o aquellos con el pelo liso lo tienen ahora rizado. Pero muy pocos parecen que solo han crecido y se mantienen exactamente iguales a los 2 años que a los 45, claro que son excepciones. Se podía deducir quién era por la ropa que llevaban porque eso nos acercaba a una generación: infancia de los 70s es muy diferente a la infancia en los 80s o incluso 90s (espero no ser compañero de alguien nacido en esta década).

Pero lo más interesante es que hay dos cosas que nunca cambian y que se mantienen a través de los años a pesar de la moda, de las arrugas, del tiempo y las aguas: la sonrisa y los ojos. Bastaba ver la sonrisa de todos en las fotos (eso si el niño sonreía y no lloraba o fruncía el seño), y comparar con la sonrisa de ahora cuando es sincera para darse cuenta a qué persona pertenece. Pero lo que sí nunca cambia, siempre está y nunca te puede engañar son los ojos, esos espejos del alma cuya mirada no envejece, esa expresión que sigue igual con pelo o sin pelo, gordos o flacos, lactantes o viejos decrépitos, la mirada no engaña nunca, lo que pasa es que muchas veces no sabemos mirar las miradas que a todos delatan.

Y aquí van mis fotos si han tenido paciencia de leerme y a ver si pueden reconocerme, como decía Benedetti: “…. confiado en que una tarde te acerques y te mires, te mires al mirarme”.


martes, 10 de febrero de 2009

OTRO FLASH BACK

http://pablodavidb.blogspot.com/
A propósito del blog de Pablo, quería compartir otro momento flash back, donde mi memoria se llena de colores, rostros, imágenes, sonidos, y olores. Colores como los de las fotos; rostros marcados por el intenso trabajo, el frío; imágenes de enormes campos y sembradíos rodeados de ovejas, chozas, y montañas; sonidos como los del viento, Angel Guaraka, sonrisas de niños y mayores y de mayores como niños; y olores de humo, habas tostadas, tierra mojada y cebada trillada.
Otro flash back que a veces sale a flote y creo que más cuando cruzas el "desierto".

sábado, 7 de febrero de 2009

PARA CRUZAR EL DESIERTO!!

http://www.youtube.com/watch?search=Buscar&eurl=http%3A%2F%2Fcvxe.blogspot.com%2Fsearch%2F%3Fq%3D&v=Z1VY4Jp5kzY&gl=ES

Les dedico este video, ni un camello es tan útil como un abrazo para cruzar el desierto, gracias por los suyos y no se preocupen que todo fue un espejismo, ya no tengo ansiedad por ese falso oasis, ahora intento disfrutar de tanta arena que sí es real.