Osea en palabras fáciles el festejo mestizo español de campanadas y uvas, con el testamento al puro estilo ecuatoriano.
TESTAMENTO DEL AÑO VIEJO
2010
Fecha: 31 de diciembre 2010
Hora: 23:40
Lugar: Cerceda-Madrid
INTRODUCCIÓN
En estos momentos de agonía,
quiero dejar mis bienes a mis hijos
con un toque de ironía,
para lo cual he nombrado
a mi hijo ilustrado Luis Giménez
como notario y testigo,
y al que no esté de acuerdo,
se las tendrá que ver conmigo.
I
Me doy prisa antes que den las campanadas
por lo que empiezo por mis criaturas más amadas:
a Luisito, Bruno y Leo
les dejo agujas en sus manos
para que pinchen condones
y pronto tengan más hermanos.
II
A mi hija Natalia la viajera,
le dejo una gran tartera
con chilaquiles, tacos y quesadillas
para que no se olvide del menú Mexicano
y no tenga más pesadillas.
III
A mi hijo Víctor el informático de mucho éxito,
le dejo un billete para México
solo de ida y no de vuelta
para que trabaje con la parienta.
IV
A mis hijos Carlos y Elisa
que han contribuido con mi última morada
les dejo una gran huevada
pues mi última noche ha sido una pasada.
V
Al mayorcito Edu
le dejo un billete para Ecuador
que sólo se hará efectivo si
es que su tesis ha leído.
VI
Ya casi oigo las campanadas
que son preludio de mi muerte anunciada,
es por eso que dejo también una casa hipotecada
para Luis mi notario
para que viva como un funcionario.
VII
Y hablando de funcionario
dejo a David un gran calendario
con las fiestas bien definidas
para que algún día saque la plaza definitiva.
VIII
Y a mi hija la super madre Irene
le dejo una dieta que al fin le serene
la más famosa del mundo
que todos gusta mucho,
la tan conocida dieta del cucurucho.
IX
A mi nieta Nuria la afónica
le dejo una voz melódica
para que susurre como una hada
en su nueva casa hipotecada.
X
A mi mimado Rubén Milla
le dejo una chica maravilla,
que baila, canta, ríe y escala
y al fin pueda dejar esa vida mala.
XI
Y a la más chica mi nieta Julia la bailadora
le dejo una sorpresa encantadora
un abono de transporte anual
y un título de novia oficial!!!
XII
Y antes de despedirme y repartir besos
quiero dejar también mis huesos
a quienes nunca dieron queja alguna
la Chati, la Gata y la Runa.
DESPEDIDA
¡Doce son mis herederos y doce también las campanadas
que marcan el compás del fin de mi vida, de mis lamentos y agonía.
FELIZ 2011
que ya se oye nacer y que vendrá para todos cargado de alegría!