martes, 24 de agosto de 2010

TAIZÉ!!


Un pueblito francés en una colina rodeada de verde pasto, vacas blancas como su leche, y casitas de piedra rodeando una iglesia románica. A este lugar llegó hace 70 años un chico de 25 años en una bicicleta desde Francia. "Una humilde señora me dijo quédate aquí", cuenta el hermano Roger, escuchar a la gente pobre es escuchar a Dios. Y se quedó en ese pueblo de 40 personas, pero en la actualidad estuvimos 4000 o más personas viviendo una experiencia rica en humanidad.

Pero qué ha pasado en este tiempo para que esas 40 personas se hayan multiplicado por 100 o más?? qué atrae tanto a la gente para venir año tras año a esta verde colina?? Luego de vivir ahí por una semana creo tener la respuesta.

En este lugar hay 7 cosas: oración, comunidad, música, sencillez, naturaleza, paz y reconciliación. Estos ingredientes hacen que el encuentro con el otro sea muy cercano y con mucha transparencia. No importa de dónde eres, que religión tienes, o si la tienes, si eres rico o pobre, hippie o yupi, joven o viejo, sano o enfermo, en este lugar todos trabajan, oran, comparten, ríen o lloran, bailan o cantan, porque ante Dios todos somos iguales.

Así fue que conocí y se metieron en mi vida gente de una increible naturaleza humana que los hace tan divinos: María es sensibilidad, Amparo fidelidad, Rosé dedicación y entrega, Quique amistad y entusiasmo, Acacio indecisión (no que es mentira) Acacio es prudencia, Fito dulzura y arte, Salva compañerismo y empatía, Lucía sinceridad y compañía, Manuel sencillez, Gabriela fuerza y soporte, Mónica lucha y decisión, Juanjo entrega música y servicio, Jerónimo transparencia y alegría, Mona dulzura y organización. No conozco aún sus apellidos pero con estos nuevos apellidos me he quedado marcado. Su calidad humana son como brochazos que te van pintando para que la pintura final de tu vida sea cada vez más bella y hermosa.

Gracias Taizé que hace posible encontrar a Dios repartido entre tanta gente!!y recuerden que....