martes, 24 de noviembre de 2009

A 5 DÍAS: ESCUCHAR!!!

ESCUCHAR, que verbo tan complicado de llevarlo a la práctica, desde hace un año este verbo me está rondando desde que lo pronunció Adolfo Nicolás SJ. en Fátima: "...ESCUCHAR con los oídos de Dios"

Luego había leído que por algo Dios nos dió dos orejas y una sóla boca, para que habláramos menos y escuchemos más. Sobretodo cuando se tratan de orejas como las mías que hacen que mi cabeza parezca que está entre paréntesis, algunos me dicen "orejas", jeje.

Y hasta este fin de semana me dí cuenta que tanta oreja y tanto oir este verbo, es una invitación para hablar menos (pues otros dicen que hablo hasta por los codos) y escuchar más.

Me he dado cuenta de la enorme necesidad que tenemos todos de que nos escuchen, simplemente eso, ser escuchados no pedimos nada más, ni que nos solucionen los problemas, ni que nos den una opinión, simplemente el hecho de ser escuchados alivia, sana, libera.

En mi exilio voluntario aquí lo he sentido muchas veces y cuando alguien me ha escuchado ese alguien se ha convertido en alguien cercano. De la misma forma cuando he escuchado siento más cercanía con el emisor.

Con la escucha nunca fallas, siempre hay acercamiento, empatía, solidaridad, etc. En cambio cuando uno habla se puede provocar esto o el efecto contrario, distanciamiento, separación, ruptura.

El hablar muchas veces invita a la discusión o al enfrentamiento, pero el escuchar siempre invitará a la reconciliación.

Ese será mi propósito desde hoy ESCUCHAR MÁS y HABLAR MENOS. Ojo que no he dicho nada respecto a bailar, pues el baile es otra forma de escuchar al otro (bueno de esto no tengo pruebas empíricas, pero lo experimentaré en ECUADOR, jeje).

jueves, 19 de noviembre de 2009

SÓLO 10 DÍAS: y se acaba la batería....


A diez días me siento como un celular (móvil) que está dando ya los últimos coletazos con ese sonidito que te recuerda que queda poco para que se agote la batería.


Conversando con una inmigrante de Pueblos Unidos me di cuenta de algo, que la Tierra de Uno es como la energía que te permite seguir funcionando. Ella me decía: " Edu, no entiendo que me ha pasado, cuando llegué a España sentía que me iba a comer el mundo de un bocado, pero ahora me siento triste, sin ganas de hacer nada, ya no puedo ni reirme, yo que antes me reía de todos y de todo ahora ya no tengo ganas de nada" , yo entendía que eso es normal, que conforme pasan los días, los meses y los años la batería se nos va agotando y llega el momento de cargarla nuevamente enchufándonos a la Tierra de Uno, y recibiendo esa energía que sólo nos la puede dar la familia, la comida, los sonidos, los aromas, el clima y hasta el caos que a veces encontramos en nuestras calles tercermundistas, mejor dicho en vías de desarrollo. Por contradictorio que parezca iré a cargarme de energía en el país sin energía eléctrica, jeje.


Lo que no sé es cuánto es la vida útil de una batería, cuánto dura. En mi caso lo he comprabado dos años y un poco más, pero en otros 7 años, en otros tal vez más. Yo creo que este cuerpito latino resiste conforme la realidad de cada uno. Si yo sé que estaré dos años sin pisar mi país chiquito cerquita del cielo, entonces mi cerebro, corazón y cuerpo se prepara para ese lapso. Pero si uno no sabe cuánto tiempo pasará sin pisar la Tierra de Uno, entonces el cuerpo aguanta mucho más.


En fin, así estoy como cuando el celular empieza a sonar con el tono de advertencia se acaba la batería. Uno ni se concentra en el trabajo, ni logra focalizar sus energías en algo concreto, sino que los pensamientos le pasan a mil por hora pues la energía se acaba, y con eso las ganas de seguir aquí, la sensibilidad aumenta con todo lo que ves, sientes y escuchas. Te afecta todo y hasta te deprimes por todo. Estos son los síntomas de que la batería se agota.


Y con esto les dejo con una SERENATA A LA TIERRA DE UNO, nunca antes una canción ha descrito tan bien lo que siente uno al estar lejos y con la batería por agotarse.

lunes, 2 de noviembre de 2009

MI ÑAÑITA

Ñaño o ñaña, una de las ecuapalabras que más me gustan, tal vez porque sé lo que es tener un ñaño (hermano) y una hermana (ñaña), y esa suerte no todos la tienen. Pero hoy hablaré de mi ñañita.

Recuerdo aún cuando me explicaban el por qué mi mami no estaba durmiendo en su cama: "pues se fue al hospital porque ya va a nacer tu ñañit@", aunque no lo entendí bien algo me decía que eso de tener otro hermano sería algo bueno. Así que recuerdo que la vi por primera vez envuelta en pañales de tela en los brazos de mi mami, era una niña, algo nuevo para mi.

Con el paso de los años me di cuenta que efectivamente era algo bueno, pues el tener un bebé en casa me obligaba a dejar de tomar la leche en teta (biberón) y tomarla en taza para que mi ñañita pueda usar mi biberón, pues yo ya era un niño de 5 años y debía hacerlo con taza.

También era bueno pues conseguía que mi ñañita juegue lo que yo me inventaba, lo que nunca conseguí con mi hermano mayor. Así que a la pobre le tenía de alumna cuando jugábamos a la escuelita y yo era el profesor, de actor secundario cuando yo era director de cine, o de mi defensora cuando me peleaba con algún vecino del barrio y ella salía en mi defensa. Era también la única que se sometía a mis horarios impuestos de las vacaciones de verano y la que soportaba mis clases de ajedrez aunque siempre terminaba ganándome.

Luego en la adolescencia parecía que encontró la forma de desquitarse pidiéndome las piernas para jugar al elástico, o siendo su caballero en toooodas las fiestas de quince años a las que fui con ella. Lo bueno es que pasábamos genial haciendo coreografías de baile siendo nuestro único público el espejo, sin descansar hasta que nos salga bien cada paso y luego lucirnos como la mejor pareja de baile en las fiestas.

Aún no entiendo por qué me pidió mi opinión cuando un vecino del barrio se le declaró por primera vez; y ahora entiendo por qué aceptó ser su enamorada cuando yo le dije que le diga que no. Pues ya desde entonces intuía que las decisiones de su vida no eran decisiónes fraternales de hermanos, sino decisiones personales en donde ella escuchaba opiniones pero las deciones eran propias, más cuando sabía que yo siempre iba a tener la tendencia de tenerla como amiga para mi solito.

Así fue como mi ñañita fue desarrollando una inteligencia emocional y una madurez que no deja de sorprenderme, era capaz de superar todos los retos que le proponía, ya no era un juego de ajedrez sino el juego de la vida en CVX, en los apostolados, en la familia, en los estudios, pues como ella alguna vez me dijo ha sido siempre como mi sombra siguiendo los pasos míos a dónde iba y con quien yo iba.
Pasos que sin darme cuenta le llevaron a conocer a su pareja para toda la vida, pues estoy seguro de que así será su vida junto a Gabriel, otro amigo mío que terminó siendo su amigo y ahora su esposo. Esta vocación de cupido nunca me imaginé que iba a funcionar con esa niña que vi hace más de 30 años envuelta en pañales.


Quizás por todo esto que escribo aquí es que la noticia de NOS VAMOS A CASAR, o YA NOS CASAMOS POR LO CIVIL, me hacía recordar todo lo vivido con mi ñañita. No quiero pensar que se acaba una etapa, sino que empieza una mucho mejor pues tengo otro ñaño que también es mi amigo, el amigo que ha completado la felicidad de quien se merece lo mejor: mi ñañita!!