lunes, 23 de julio de 2012

CUANDO LOS ÁRBOLES SE VUELVEN ROSAS

 Ya me había olvidado que en Quito hay una época del año en que el pintor de la creación se encapricha y llena la ciudad de pinceladas rosas. Todos sabemos que no todo en la vida es de color rosa, pero lo que no todos sabemos es que el secreto de la vida es fijarse en esos matices rosas que nos alegran la vida, más que en los matices grises que la entristecen.
 Será por esto que me encantan los meses de julio y agosto, no sólo porque los días son más luminosos, y los vientos de verano me recuerdan las cometas de la infancia y los tiempos de vacaciones. Estos meses me encantan también porque en cada calle de Quito encuentras un árbol rosa, detrás de una farola, en medio de una calle congestionada por el tráfico o en el jardín de una casa.
Cada uno de estos árboles que dejaron caer sus hojas para dar paso a las flores parecen decirte a gritos "aquí estoy para alegrarte la vista, para que te olvides del tráfico y para que siempre recuerdes que aún en los momentos más grises la vida también se puede volver rosa!".

NOTA BOTÁNICA: Nombre común: Arupo, Nombre científico: “Chionanthus pubescens Kunth (árbol nativo del Ecuador)