martes, 16 de diciembre de 2008

viernes, 5 de diciembre de 2008

ECUAPALABRAS QUE ABRIGAN EL ALMA

“Se aproxima un frente frío, bajarán las temperaturas recomendamos abrigarse los próximos días…” dice el presentador del clima en el noticiero matutino mientras el mapa de España marca como máximas para la semana las que serían mínimas en Quito, bueno en Guamote diría yo.
Es que uno no se da cuenta de lo influyente que es el clima hasta que sales del lindo Quito de mi vida. El frío te invita al recogimiento, te asusta, te adormece, te frena, te hace más pasivo, te instala, te hace más lento, más perezoso, incluso más introvertido. Te aleja de la naturaleza y te acerca a la comodidad, a la calefacción, al confort. Lo bueno es que te invita al calor de hogar, al acercamiento con las personas, a ser menos activo pero más receptivo y escuchar más.

Y es justamente escuchando, en una tarde fría cuando al salir para la calle cerrándonos los abrigos, poniéndonos los gorros, guantes, bufandas y demás armaduras para encarar al frío, cuando del fondo del alma de mi amigo ecuatoriano le sale un ACHACHAY que frío hace, fue en ese momento que el único que le entendía era yo. Que linda palabra carajo!!! “ACHACHAY” tan sentida, tan espontánea, tan descriptiva, casi una onomatopeya que describía perfectamente lo que nuestros cuerpitos latinos estaban sintiendo. Sólo fue escucharla para calentarme un poquito más, como un hechizo o un conjuro, para empezar a sentir calor como cuando te tomas un canelazo bien caliente en el país chiquito cerquita del cielo.

Estaba claro, hay palabras que te transportan, te enfurecen, te enternecen, pero las ecuapalabras cuando estás lejos de tu tierra tienen la capacidad de abrigarte el alma. Que alegría fue escuchar ese achachay que nos hace diferentes, que es nuestra marca, nuestro documento de identidad de serranos ecuatorianos con la “rr” bien arrastrada. Pero hasta el CHUTA ahora me parece bonito, casi música para los oídos y caricia para el alma. Pero la que se lleva el galardón de palabra calefón del alma es ÑAÑO(A), expresa tantas cosas: cercanía, fraternidad, confianza, tu hermano de sangre que a veces no solo es ñaño, sino ñañito(a), con más dulzura, con más cariño. Es que sólo de oírla el corazón helado empieza a derretir su hielo pues late más fuerte.

Y así tantas ecuapalabras que nos abrigan el alma y nos permiten soportar el frío de este largo invierno que ni siquiera empieza pero que ya nos saca esos achachay bien sentidos que por paradójico que parezca me genera calor. Qué CHÉVERE es poder identificarlas e identificarnos cuando las escuchamos a miles de Km. de tu tierra. Y aquí van algunas más:

lunes, 24 de noviembre de 2008

Y LA AMERICANA?????



Mientras aún deprimido pensaba en la discusión que tuve con mi compañera de piso (depar) por el uso del teléfono, y en el fondo seguía maldiciendo haber caído en este país de gente tan poco sensible y superficial, una amiga de la Universidad me preguntaba: “Edu, quiero que conozcas a una amiga americana (gringuita en ecuatoriano) que viajará a Ecuador próximamente y que quiere conocer a un ecuatoriano para que le aconseje el itinerario de viaje”. No me podía negar, pues si de enseñar mi país se trata, no hay nada que me detenga y que me de tanta satisfacción. “Claro, será un placer”, respondí una vez más con mi sí fácil y mi no negociable, de todas maneras pusimos hora y fecha del encuentro hispa-gringo-ecuatoriano.

Seguía pensando en todo esto cuando un compañero de la Universidad al pasar frente a su oficina me pregunta: “¿¿Edu cuánto calzas??”, le respondí inmediatamente y no fue hasta la noche cuando caí en la cuenta lo raro de esa pregunta. “Es que estos españoles sí que son raros”, me dije sin pensar más en eso.

Y en otra ocasión mientras iba en metro rumbo a Madrid, una amiga me preguntó la dirección de un restaurante ecuatoriano, mi preferido, a lo que tampoco negué información pues a un país también se lo conoce por el paladar, sobretodo cuando se trata de unos ricos llapingachitos, con hornado, patacones, o fritada.

Hasta que finalmente llegó el día de conocer a la “americana” que viajaría próximamente al Ecuador. Mi amiga me dijo que me llevaría a mí hasta un bar en Madrid donde nos esperaría la gringuita. Mientras íbamos hacia allá, le pregunté sobre ella, que cómo así había decidido ir a Ecuador? Qué a qué se dedicaba?? Qué dónde la conoció? etc, etc; pues siempre he pensado que hay que tener algunos datos sobre la persona a quien vas a recomendar tu país, y lugares posibles que le gustarían.

Mi amiga me dijo que es bióloga, que decidió viajar a Ecuador pues quiere ubicarse nuevamente en este mundo como mochilera por Sudamérica, que la conoció en una pasantía en California y que ahora mismo no tenía trabajo pero había ahorrado para realizar este aventurero viaje. Sonaba interesante todo ese currículum de la americana. Así que mientras nos aproximábamos al dicho bar, me di cuenta que estaba muy cerquita de mi restaurante ecuatoriano preferido. “A lo mejor la americana descubrió el lugar y nos citó ahí mismo, que buena idea, una forma de adelantar el viaje a Ecuador”, comenté a mi amiga.

Efectivamente, era mi restaurante preferido, qué coincidencia!!. Entramos en el sitio pero no había nadie con cara de gringo, la mesera nos dijo que nos esperaba en el piso de abajo. Al llegar hasta ahí había unas cortinas las abrí sin dudar para ver si de una vez conozco a la misteriosa americana y lo que vi al otro lado de las cortinas fue a todos mis compañeros de la Universidad con una copa en la mano, gritando SORPRESA!!!!!!!!!!!!

Qué raro, pero qué hacen aquí? Fue lo que primero pensé. Para quién es la fiesta sorpresa?? Un cartel que decía GRACIAS EDU!! Indicaba que era para mí. Pero si no es mi cumple, ni he acabado la tesis, no entendía nada de nada. Mis compañeros muertos de la risa, decían que era en agradecimiento por los talleres de movimiento que les doy en la Universidad. En la mesa llena de globos nos esperaba un menú ecuatoriano, y unos regalos: un CD con música para el taller, y un par de zapatos. Claro en ese momento entendí todo, esto lo estaban preparando desde hace unos meses y yo ni una mínima sospecha.

Lo más chistoso es que los españoles a los que yo criticaba de superficiales, insensibles y raros ahora eran los más generosos, sensibles y buenas gentes que pude haber conocido.

Qué hable, qué hable!! Me decían mis compañeros el rato del brindis. Y yo aún confundido por lo que estaba pasando dije: Y la americana?????
?






martes, 11 de noviembre de 2008

ESTE SEÑOR!!

Este señor, hombre trabajador de campo y haciendas, enfrentó muy joven una primera crisis económica mundial que le dejó sin nada material.
Este señor fue capaz de renunciar a su amor por la felicidad de ella, pero ella sabía que su felicidad estaba con él a pesar de no tener comodidades.
A este señor se le murió su primera hija de dos años porque la medicina no estaba tan avanzada, y también se quedó cojo por culpa de uno de esas nuevas máquinas que empezaban a circular por las calles llamadas carros que se movían sin caballos.
Este señor tuvo que caminar kilómetros y kilómetros para buscar a sus hijos luego de un gran terremoto que destruyó caminos y carreteras.
Este señor fue profesor de lengua española de varias generaciones, pero maestro de vida para muchas otras.
Este señor fue un inmigrante de la gran ciudad, que dejó su tierra y su campo en busca del porvenir de sus hijos.
Este señor dejaba de comer por visitar a sus hijos que estudiaban fuera y a quienes enseñó que el estudio era lo único y mejor que les podía heredar.
Este señor era elegante, de sombrero y terno cuando salía a la calle, pero de poncho y abrigos cuando andaba en su casa.
Este señor era exigente, disciplinado, ordenado, honesto hasta decir basta, generoso al extremo, sin tener excesos ni acumular ropa ni fortuna.
Este señor era sensible, lloraba frente a la injusticia y el dolor ajeno, y podía subirse a aviones a pesar del miedo a las máquinas nuevas, si de sus amores se trataba hasta hablaba inglés en español.
Este señor era de misas dominicales y muy tempranas, y de jugar a las cosquillas con sus nietos, sin olvidarse de ninguno de sus cumpleaños y vayan que eran casi 20!!
Este señor era de tabaco, café y baraja, de escuchar la radio y de ver las noticias de las 8:30 de la noche.
Este señor era de sus rosas, de los injertos y de las podas.
Este señor podía hacer sus propios muebles, los zapatos de sus hijos, la casa del perro, podía ser carpintero, electricista, escritor, profesor, jardinero, pero lo más importante es que era mi abuelo!!!.
(Al abuelito Pepe, en el vigésimo aniversario de su muerte).

lunes, 13 de octubre de 2008

CUANDO LAS HOJAS CAEN....


Parece mentira pero es mi 5to. otoño aquí. Ya hace 4 años que decidí cambiar mis acogedoras y cercanas montañas por este cielo amplio y distante; que decidí cambiar mi cómoda pasividad por esta incómoda actividad; ya hace 4 años que cambié el calor de un hogar por un impersonal “piso compartido”; hace 4 años que cambié mi privilegiada y segura vida de profesional ecuatoriano, por la inseguridad de estudiante extranjero, para muchos un inmigrante ecuatoriano más.

Pero no me arrepiento pues este cambio desde la seguridad a la fragilidad me ha enseñado mucho. Será por eso tal vez que cada año Dios parece recordarnos con cada hoja que cae de un árbol, que nada es eterno sólo EL. Que justamente los árboles más frondosos y de un verde brillante, que nos protegían en el verano, justo esos son los que primero pierden sus hojas. Una a una, con sus colores naranjas, marrones y amarillos; una fragilidad de colores, que dejan al árbol sin adornos, ni superficialidades; lo dejan al descubierto con sus troncos y sus ramas completamente vulnerables y expuestos al frío invierno que vendrá.

Quizás por eso me gusta el otoño, pues me ayuda a aceptar la fragilidad humana, mi fragilidad. Pues no siempre soy el Eduardo verano o primavera, que se ríe, baila, anima, convoca, se reúne y juega. Sino que soy como el chopo, el castaño, el álamo o el olmo, que en otoño demuestran su fragilidad, la profundidad de sus troncos y ramas torcidas e imperfectas, que no siempre acogen y protegen, quedando vulnerables y expuestas, transmitiendo ya no alegría, sino soledad.

Que gran paso es aceptarse frágil, débil y vulnerable, reconocerse humano: imperfecto, mortal y humilde; sin la soberbia del pino, el roble o el ciprés, que nunca sabrán lo que es ser débil y sencillo, y lo que es peor, tampoco nunca sabrán la maravilla de volver a retoñar y renacer en medio de sus montañas, de la comodidad del calor de hogar, cuando lleguen nuevamente esas seguridades que aunque tardan seguro volverán. Por eso siempre hemos escuchado que del lado del pobre y el débil siempre se genera vida en abundancia.

Así es la vida y así de especial es mi otoño, que si tuviera una banda sonora sería esta:

jueves, 2 de octubre de 2008

QUIMBOLITOS DE MANZANA

¿Qué es lo que más te gustó de lo que probaste en Ecuador?.. "Los quimbolitos que hace tu mamá..!!" Me respondió una española cuando volvíamos de Ecuador. Y es que ahora que lo pienso es cierto.

Cómo voy a olvidar su proceso cuando de niño me decía mi madre: "ve al jardín y trae las hojas más sanas para los quimbolos". Y yo salía con cuchillo en mano orgulloso de que me hayan encomendado esa gran misión, traer las mejores hojas, sin cortes, ni viejas, sino las más verdes y sanas.

Cómo voy a olvidar su elaboración cuando todos en la cocina teníamos una tarea importante. La mía era generalmente poner las pasas en la masa y cuando ya crecí lo suficiente doblar las hojas o batir la masa.

Cómo voy a olvidar su aroma cuando de vez en cuando me asomaba para ver si ya estaban listos, y salía un vapor dulce húmedo que siempre se confundía con el olor del café que acompañaba a los esponjosos quimbolitos.

Cómo voy a olvidar su sabor: cuando era capaz de repetirme una y otra vez, sabor a manzana, sabor a familia, sabor a madre.

Así que por primera vez en la historia del blog, hago pública la receta que ha pasado generación tras generación, sale del arrugado y sucio papel de cocina para llenar la página de este blog LA RECETA DE LOS QUIMBOLITOS DE MANZANA!! tomen nota:

Ingredientes:



- 2 tazas de harina de castilla
- 4 manzanas medianas
- 1 1/2 tazas de azúar
- 4 huevos - 2 cucharas de royal
- 1/2libra de mantequillas
- pasas
- hojas de achera

PREPARACION
1. Se pela las manzanas y se pica en cuadrados pequeños
2. Licuar de poco en poco alternando mantequilla, manzanas, huevos y azúcar hasta conseguir una mezcla uniforme
3. El licuado se mezcla con la harina que previamente fue mezclada con el royal
4. Si está muy aguado se puede agregar harina
5. Poner la mezcla en hojas de achera
6. Cocinar en tamalera por media hora

NOTA 1: Aunque no lo crean es lo más facil de preparar, excepto por dos inconvenientes cuando vives fuera: a) tamalera b) las hojas de achera. Pero la solución está en conseguir una olla grande y un cernidor o colador de metal donde poner los quimbolitos, y en vez de hojas puedes usar papel aluminio, miren cómo queda:

NOTA 2: Si invitan a extranjeros acompañen los quimbolos con una taza de café, pero cuidado que no ocurra como con aquel gringuito al que le preguntaron si le gustó los quimbolitos y dijo: " muy rico, mucho bueno, pero lo único que no gustar, es la lechuga un poco dura".

BUEN PROVECHO!!

martes, 16 de septiembre de 2008

TREINTA Y CINCOMENTARIOS!!!!

Pues la edad nos enseña que hay que escuchar más y hablar menos, por eso Dios nos dió solo una boca y dos orejas, orejotas en mi caso, jeje. Y sin más comentarios, a escuchar!!!!:

http://www.youtube.com/watch?v=OFzeqHoeZaA

miércoles, 10 de septiembre de 2008

EL SEXO DE LOS ÁNGELES


Unos dicen que su sexo es masculino como los arcángeles Gabriel, Rafael y Miguel; otros que el sexo es femenino por su ternura, dulzura y protección maternal. Pues yo estoy ahora convencido de que son masculinos y femeninos, y que no les hace falta un par de alas blancas y luminosas para hacer el bien, únicamente un corazón generoso para cuidar de alguien no por ser su familiar, ni su amigo o por esperar algo a cambio, simplemente por el deseo de ayudar.


Unos dicen que su ángel se llama Ariel, Miguel, o incluso Lucifer, yo sé que dos de mis ángeles son Ma. José y Dan, y que no viven en el cielo o volando por ahí entre las nubes, sino que viven muy cerca, aquí mismo con los dos pies sobre la Tierra, y metidos entre las plantas y los musgos. Dos seres tan humanos que hasta parecen divinos, porque son capaces de confiar, de guiar y alumbrar tu camino, sin haber hecho nada para merecerte ese nuevo destino.


Esto va por esos ángeles sin alas, que no vuelan sino que están con nosotros para ayudarnos a crecer y que todos tenemos cerca.

miércoles, 27 de agosto de 2008

EL SI FÁCIL Y EL NO NEGOCIABLE

Aunque mi blog no pretende hablar de un tema específico ni político, ni religioso, esta vez lo haré. Siempre he creído que el blog me serviría para canalizar mis impresiones, de ahí el nombre, y creo que tengo muchas respecto al referéndum y lo que se vive en Ecuador.

Yo había expresado mi claro apoyo al SI y no pensé que iba a traer conflicto a mis lectores. Pues yo ingenuamente pensaba que por primera vez en mi país se estaba dando un proceso absolutamente democrático en el que se escucha tu opinión y sobretodo la opinión de los grupos más excluidos históricamente. En esto no me equivoqué, pues de hecho se está dando rienda suelta a la expresión, pero creo que aún nuestro pueblo y nosotros como individuos libres con criterio y formación aún no estamos lo suficientemente maduros como para enfrentar un proceso de esta magnitud.

Nuestra inmadurez radica en que no sabemos TOLERAR Y RESPETAR las ideas contrarias a la nuestra, y eso me pasa a mí con mucha frecuencia. Siempre nos encontraremos otras formas de pensar, de vivir, de practicar la fe, de decidir, otros mundos y otras culturas; pero el secreto para que los procesos democráticos sean verdaderos está en no imponer lo de uno, sino en llegar a un diálogo a un acuerdo por el bien común.

Por eso invito a todos a que no desperdiciemos esta valiosa oportunidad de expresarnos a través de un SI o un NO creando conflicto y división, sino todo lo contrario, para unirnos todos por un país mejor, expresando nuestras ideas y escuchando con respeto la de los otros por más antagónicas que parezcan a las nuestras.

Y como quiero pensar que somos lo suficientemente maduros para escuchar abiertamente lo que piensan los demás sin causar conflicto, pues cada uno sabrá coger lo mejor de todo para crearse su propio criterio, quiero manifestar sinceramente que estoy por el SI a la nueva propuesta, pues es un paso gigante de respeto a la vida, la naturaleza, los excluidos, el bien común dejando de lado el individualismo y la exclusión que ahora impera. Para mi el SI es una oportunidad de cambio y el No es un estancarse. El SI es un arriesgarse a algo diferente, y el NO es acomodarse e instalarse para los que están bien, y un olvidarse de los que están mal. Mi SI será por el Dios encarnado y la Iglesia de los marginados, y el No es por un Dios que se queda alegremente en su cielo.

Pensaba terminar poniendo una bandera del Ecuador que nos une y nos identifica, pero creo que lo principal ahora es terminar pensando en que nuestra decisión con seguridad cambiará en algo la vida del olvidado y del marginado, pues todo este proceso ya nos está cambiando pues tenemos la posibilidad de decidir por nuestro país, se nos ha dado esa responsabilidad. Y como decía un hombre santo “nunca tomes una decisión sin tener en cuenta como afectará al más pequeño de tus hermanos”.

Estos son los colores de mi bandera: amarillo, azul y rojo.

PD: Para los que estamos fuera entrevista de radio la luna http://www.radiolaluna.com/audios/correa_210808.mp3

jueves, 31 de julio de 2008

EROS

(Dedicado a Elenita y Santi, Cecibel y Gabriel, Dan y Gabriela, Gabriel y Carol, Vero y Jaime, Carmen y Juan, y a todos a los que pasó rozando la flecha).

Si alguna vez van a la plaza Picadilly Circus en Londres, no se dejen deslumbrar por las pantallas electrónicas publicitarias fíjense más bien en el ser alado que pasa casi desapercibido entre los compradores compulsivos, a pesar de sus acrobacias con el arco y la flecha en un solo pie, pues ese es el famoso EROS.



Eros el dios del amor equivalente griego del Cupido romano. No se por qué, pero Dios me concedió ese don. Sin “querer queriendo” muchas de las personas que se cruzan en mi camino son blanco perfecto de mis flechas planificadas y no planificadas y caen enamorados, e incluso sus vidas cambian radicalmente para convertirse en marido y mujer o en el peor de los casos vacile de media noche.

Y como dice la mitología, este era un dios un tanto travieso, hijo de Afrodita y Ares (el amor y la guerra respectivamente), pues muchas veces el amor de pareja es un tipo de guerra en donde se despliega el armamento más increíble de conquista: cartas, canciones, flores, viajes transatlánticos, videos, etc, etc. Pero también los romanos le describían como un dios infantil alado que de travesura en travesura iba uniendo a las parejas.

Pues quienes me conocen, creo yo que identificarían esta personalidad de celestino travieso con la mía. Lo malo es que las flechas que disparo muchas veces caen en las personas equivocadas, y lo que empieza como travesura termina en una herida mortal.

La profesión innata esta tiene sus bemoles, pues muchas veces es ingrata, y como habrán visto un cupido nunca puede auto apuntarse con su arco y flecha y por eso estamos como estamos, pero yo creo que la satisfacción de ver corazones solitarios ahora unidos por culpa de mis flechas no tiene precio.

martes, 8 de julio de 2008

EL MILAGRO DE VENCER LA RUTINA.

Nunca se me había ocurrido escribir sobre el milagro de estar aquí, aunque ya son varios que me lo han sugerido. Y es hasta el día de hoy que creo necesario escribirlo pues el paso del tiempo, amigo íntimo de la rutina, está atenuando el brillo increíble que tiene un milagro. Así que para vencer a la rutina y rescatar ese brillo milagroso de estar aquí, he decidido contar mi historia, increíble pero cierta.

Los hechos que escuetamente relataré a continuación en orden cronológico corren el riesgo de parecer eventos aislados sin sentido ni explicación, como son muchas veces los momentos que vivimos en el presente, pero que sólo el futuro nos ayuda a enlazarlos recobrando su sentido y siendo parte de una historia, de un hilo conductor, de un milagro que vence la rutina:

Los 80s: De niño a joven en la casa de los abuelos maternos, con un gran jardín y una huerta rodeado de plantas, de amigos y de mucho cariño.
1991: Decido estudiar agronomía en el extranjero, pero mientras espero los resultados de una beca de estudios, ingreso a estudiar biología en Quito, al poco tiempo después me niegan la beca y me quedo en biología.
1995 (julio): Egreso de biología y busco una tesis en plantas.
1995 (agosto): Dan Norris, científico norteamericano de la Universidad de Berkeley, decide viajar a un país del tercer mundo a seguir investigando y disfrutar de su primer año de jubilación.
1995 (septiembre): Conozco a Dan Norris y trabajo con él como asistente de campo, me propone hacer la tesis con él, con briofitas (musgos) del Ecuador.
1996: Viajo a Berkeley a realizar mi tesis.
1996 (agosto): Conozco a la madre viejecita de Dan, enferma y comparto una semana de mi vida en su casa, rumbo a un congreso de briofitas en el estado de Washington, tenía la misma enfermedad de la que murió mi abuelo unos años antes, tal vez por eso nos identificamos tanto??
1997: Obtengo la Licenciatura en Ciencias Biológicas y a la vez una pasantía en España de pocos meses, me doy cuenta que la taxonomía de briofitas no es lo que me gusta.
1997: Pierdo mi plaza para el doctorado en briofitas en el extranjero a mi vuelta de España. Me quedo sin rumbo, sin piso, sin saber qué hacer.
1998: Encuentro trabajo en un colegio como profesor de biología en Quito gracias a la ayuda de una amiga, y me visita Dan con su hermana que viene de USA. Visitamos las iglesias del centro de Quito, veo velas que se vendían en la puerta del Sagrario, enciendo una vela y elevo una oración por su madre enferma, Dan me agradece por el gesto.
1999: Se desencadena la crisis económica en Ecuador, no me renuevan el contrato en el colegio y muere mi abuelita materna.
2000: Inicio en otro colegio ya no con el sueldo en sucres sino en dólares y encuentro a una amiga que se va a trabajar a una florícola. Es cuando la crisis se agudiza, extraño la biología y la investigación y dejamos la casa de los abuelos.
2001: Me aproximo a la investigación parcial en un laboratorio de mejora vegetal en una florícola, gracias a mi amiga que me recomendó para ese trabajo.
2002: Muere mi padre de cáncer y me aferro más a mi trabajo alejándome del deseo de estudiar mi doctorado en el exterior (mantengo comunicación con Dan, quien me cuenta de su vida, su familia y los últimas días de vida de su madre).
2004: Muere la madre viejecita de Dan, y le deja una importante herencia, me hace partícipe de esa herencia para que pueda hacer el doctorado en cualquier parte del mundo y en cualquier campo de estudio. Mi hermana planea estudiar en Madrid un diplomado en psicología por lo que decido ir a esa ciudad a estudiar un master en biotecnología.
2004 (octubre): A mi hermana le niegan la visa y a mi me la conceden viajando a España.
2005 a 2008. Estudio en Madrid primero un master y ahora un doctorado en ecología vegetal gracias a una serie de eventos que me convirtieron en un feliz heredero de tantas vidas que ahora a pesar de muertas viven en mí.

Milagros como este pierden su encanto y su brillo cuando la rutina de levantarte en otro país, escuchar otro acento, sentir otro clima, conocer gente diferente, encontrarte con gente conocida a miles de kilómetros de distancia y descubrir algo nuevo todos los días, te hace pensar que todo esto es normal. Es por eso que al contarlo y ahora escribirlo es la mejor forma que tengo para recordar que esto no es algo ordinario que le pasa al común de los mortales sino que es algo extraordinario un verdadero milagro.

viernes, 20 de junio de 2008

UN DIOS DE SOMBRERO Y PONCHO ROJO

(El verano del 2000)

El peso de la caja de cartón llena de cuadernos reciclados, pinturas de colores, plastilina, lápices, borradores, libros y cuentos me impedían contemplar el escenario en el que estaba entrando. La lluvia empezaba a caer y el olor a tierra mojada se impregnaba en mi ropa y se mezclaba con el aire frío y ligero que entraba con mayor facilidad que el aire viciado de la capital. El corazón me latía más fuerte no sólo porque estaba ya casi a 4000 m de altura, sino porque regresaba a ese rincón olvidado en medio de los andes ecuatorianos, a donde por primera vez llegaba sólo, con una caja llena de útiles escolares y con la memoria cargada de recuerdos de los últimos veranos.

Únicamente cuando puse la caja en el suelo y me senté sobre ella para descansar pude asimilar el paisaje y lo que sucedía a mi alrededor. Una hilera de montañas vestidas con retazos de cultivos de múltiples colores parecía darme la bienvenida. Los colores verdes, dorados, marrones eran el fondo perfecto para contrastar el movimiento de cientos de ponchos rojos que se movían de arriba para abajo, cargando bultos, llevando animales, vendiendo hortalizas en la feria de Guamote. Hasta, ese momento no me había percatado que era jueves, el día que el pueblo cobra vida y se convierte en un centro comercial indígena al aire libre. Es cuando los indígenas de las comunidades circundantes bajan de las montañas para comprar y vender sus productos.

Cuántas veces había caminado entre la hormigueante muchedumbre, entre el ruido de los voceadores promocionando sus productos, o la algarabía de los cerdos, vacas, burros, gallinas, cuyes, ovejas, perros que pasaban en todas direcciones. Pero esta vez, mi destino no era la feria sino la escuela de una comunidad indígena montaña arriba, en donde los voluntarios esperaban ansiosamente los materiales didácticos que ahora me servían de asiento.

Un camión cargado de mercancía y de gente que se protegían con sus ponchos rojos de la lluvia que no daba tregua, sería el último medio de transporte que cogería en una semana entera. Logre ubicar la pesada caja de materiales didácticos en medio de los animales, las papas, la gente que subía a su comunidad luego de un intenso día de feria. El chofer de la camioneta no me dejó viajar con todos los demás, sino que me hizo sentar junto a él en la cabina del conductor. En ese momento me sentí afortunado pues no tendría que viajar al descubierto, como uno más de los indígenas a quienes no les importaba las condiciones infrahumanas y peligrosas en las que se transportaban para llegar a sus respectivas casas, sino todo lo contrario, parecía que se divertían y aprovechaban para conversar con sus amigos y parientes.


Mientras el pesado camión hacía un sonoro esfuerzo para subir por esas carreteras de tierra cuesta arriba, por la ventanilla veía un mundo tan diferente pero a la vez familiar: cultivos de cebada, niños pequeñitos pastando sus animales, mujeres descalzas muy ancianas cargando leña para encender la lumbre de sus chozas a la vez que hilaban la lana de sus ovejas, hombres trillando sus cereales, o cosechando sus cultivos; por donde mirara había huellas de un trabajo duro e interminable.


Finalmente el viejo camión me dejó en el camino que conducía a la escuela rural de la comunidad indígena. Un camino lleno de lodo se escondía en medio de un bosque de pinos detrás del cual seguramente alguien me esperaría en la escuela con una sopita caliente. Valió la pena el último esfuerzo cargando la cada vez más pesada caja, ahora mojada por la lluvia pues detrás de los pinos aparecía una escuelita pequeña con dos o tres aulas, y con un patio de tierra cuyos únicos límites eran las nubes que parecían estar un nivel más bajo que mis pies. Finalmente un voluntario me vio llegar y aunque nunca lo había visto antes parecía que me conocía de toda la vida, corrió a coger la caja y a saludarme con una alegría que me sorprendió.

Era impresionante el silencio que había en el lugar, un silencio que incluso parecía molestar mis oídos acostumbrados al ruido de la ciudad y que aún seguían procesando los ruidos de la feria de Guamote, y los ruidos del camión. “¿Ya cocinaste?” le pregunté al voluntario, con la esperanza que me diga que me esperaba con la sopita caliente; “No” me contestó con una tranquilidad y confianza que también me sorprendían. “Y no tienes hambre, porque yo me comería un cerdo enterito”, le contesté con cierta preocupación. “No es necesario cocinar, pues la comunidad está por venir con la comida que han preparado para darte la bienvenida”, me dijo el voluntario con un cierto tono de orgullo.

Efectivamente, al poco rato, uno a uno detrás de las nubes aparecían coloridos personajes de poncho rojo y sombrero, con una sonrisa en el rostro y algo en las manos. Uno traía papas con cáscara, otros huevos, otros pan de dulce, otros sopa, otros habas tostadas, otros chicha y avena, otros traían platos de mote, tostado, arroz y jarras de leche y agua. Era un colorido desfile que hacía que me olvide de mi hambre y de mis preocupaciones, pues sus sonrisas parecían borrar toda duda y preocupación individual. Seguramente acababan de subir de la feria, vendiendo y comprando sus productos, cansados pero contentos hacían un espacio en su dura jornada para conocerme, el nuevo señor profesor, al nuevo “Siñor Iduardo” como me llamarían después con su torpe castellano.

Así fue como empecé a conocerles y a conocerle a Él, en esa gente olvidada, discriminada por siglos. Esos indígenas que a veces vemos en la ciudad, tristes y opacos, eran ahora felices y altivos en sus tierras, en ese su paisaje frío de majestuosas montañas y volcanes. Su generosidad a pesar de su pobreza, su alegría a pesar de su sacrificada vida de campo, su inocencia infantil y su energía para estudiar y trabajar, siempre me cuestionaron. Un cuaderno, las pinturas de colores, la plastilina o el papel brillante que tanta dificultad me causaron durante el viaje, eran el mejor tesoro que podían tener. Su rostro se iluminaba al ver los dibujos de los cuentos, o al descubrir que ya reconocían alguna vocal.

Yo pensé que les iba a enseñar lo poco que sabía, pero resulta que ellos me enseñaron mucho más. No me hizo falta ni un celular, ni un espejo, ni preocuparme por la ropa, ni la televisión, ni la radio. Ellos me enseñaron a confiar en el otro, en la comunidad, en vivir cada día intensamente, a disfrutar a pesar de la adversidad del clima, del trabajo y de la falta de comodidad. Ellos me enseñaron a compartir, a dar sin esperar recibir, a sonreír aunque tus labios estén partidos. Te dan tanto con tan poco, que no entiendes cómo lo hacen, sólo hay una explicación ahí está El, un Dios de sombrero y poncho rojo.

martes, 10 de junio de 2008

¿UN MISMO IDIOMA?


-Qué pasa tronco.
+ Qué fue loco.
-Currando en este tema del lenguaje.
+Yo también full camello pero no te cacho, que mismo andas haciendo.
-Vamos a ver, vosotros sabéis que a pesar de tener el mismo idioma hablamos muy diferente, sabes?
+De ley, cuando recién llegué no cachaba casi nada de las cosas que ustedes decían, que huevada loco.
-Ya, y a que eso mola mazo?.
+Chuta a veces loco, pues aunque es chévere aprender nuevas palabras, los panas se te burlan y se vuelven cargosos.
-Sí que flipe!!, recuerdo que un tío amigo de un colega se piraba cada vez que quedábamos para ir de marcha y tomarnos unas cañas, no te jode?.
+ Es que segurito que el man se ahuevaba pensando que se iban a chumar hasta quedar hecho poncho.
-Es que yo también me acojonaría haciendo un botellón y pillando un pedo que te cagas con esos macarras, la cogorza luego terminaría en una resaca de la hostia.
+Pero sabes que es buenazo para pasar el chuchaqui??? Unas vielitas con un buen ceviche.
-Ni de coña macho, lo mejor es no mezclar las bebidas, aunque en el instituto cuando organizábamos las calimochadas, nos poníamos hasta las trancas, sobretodo cuando alguno de los colegas estaba encoñado por alguna tía.
+Chuta de ley loco, yo mismo cuando estaba camote de una man de mi barrio, me pasaba bebiendo como cosaco, es que la man no me paraba bola, y esa era razón suficiente para baldearnos, que pluteras!!, es que mínimo había un chupe por semana, o en algún antro de esos o hasta en la caleta de los panas.
-Que guai tío, pero a que las tías son iguales en todo el mundo, y las más pijas son las peores, ya porque tienen coche último modelo, y mogollón de pasta, pasan de uno que tiene que currar como chino y apañarse para pagar un puñetero piso.
+Simón loco, este mundo no está hecho para gente chira como nosotros, que tenemos que andar de chauchita en chauchita para redondear el sueldo y hacer algo más de cushqui. Pero mejor dejémonos de moreliadas, y vamos a farrear por ahí esta noche, a ver si nos hacemos el levante de alguna mancita.
-Vale tronco, pero ayúdame a escaquearme del curro para salir temprano, dame un toque al móvil cuando estés listo, y yo pongo cualquier pretexto diciendo que es un familiar del pueblo que está chungo o alguna chorrada de esas, a veces hay que echarle morro, a ver si esta noche ligamos que hace mucho que estoy a dos velas sin liarme con nadie.
+Que bestia man, vos si que no te pierdes una cuando se trata de ir de bacile, a ver si esta vez no nos dejan con los churos hechos.
-Yo creo que esta vez si pillaremos cacho, tenemos que ir de chulitos casi gamberros, eso les pone a las tías.
+Ni cagando loco, por andar hechos los ricos nos pasa lo que nos pasa, lo mejor es salir super frescos, dejaraste de huevadas, y ni se te ocurra ponerte esas gafas chimbas y hacerte el plástico, hecho el bacán, te gusta hacerte el lamparoso..
-Joder, serás cabrón tío, si el ortera eres tú, calcetines blancos con el vaquero negro y ese jersey todo guarro que te dejo tu hermano, es lo más cutre que he visto en mi vida, una mezcla de friki y bacala que te cagas.
+La plena man, que cague de risa, que gusto de a luca tiene el rayado de mi ñaño, y él pensaba que el saco que me prestó era plenazo, yo diría más bien focazo!!.
-Se descojona el tío… hombre vamos, que tampoco es para tanto.
+Bueno, entonces qué?, quedamos que yo te llamo para que puedas perearte del camello, estarás pilas con tu celu.
-Venga vale, quedemos a las diez menos cuarto, no me vayas a dejar con los dientes largos.
+Nica loco, nos vemos más tardecito, topes.
-Venga, hasta ahora tío. (Continuará...)
(En algún lugar de Madrid el sincretismo idiomático, si necesitas traducción escríbeme)

miércoles, 28 de mayo de 2008

BIOLOGÍA, ALERGIA Y OTROS DEMONIOS

Africa (Marruecos) visto desde España

Han sentido la sensación de entrar a una cueva llena de oscuridad, murciélagos aleteando en tus orejas, estalactitas, con una cascada interior cubierta de mármol? o has entrado a una selva tropical en donde los ruidos son tantos y diversos, donde llueve aunque no haya una nube, y las hojas te sirven de paraguas? o has estado en un bosque montano donde las tormentas provocan la caída de los árboles como fichas de dominó y tapizado con musgos y orquídeas? O a lo mejor te has metido en una laguna durante la noche buscando ranas nocturnas, y te has encontrado con serpientes cuando buscabas pájaros, y pájaros de mil colores cuando buscabas ranas? Has atravesado desiertos maravillado de su extraña flora y fauna, o te has congelado en un páramo midiendo plantas? Has visto los ojos de caimanes en la oscuridad mientras navegabas en una canoa estrecha por lagunas de color de agua de té? Has visto la naturaleza a través del microscopio, o ver árboles de plata que como los fantasmas desaparecen cuando les tienes cerca? Has visto insectos tan diversos con puntitos, dorados, como palos, como hojas y hasta un peripatus? Has bailado con botas de campo, o te has frustrado pues la estadística no es tu fuerte o porque tienes miedo de no encontrar trabajo??

Buscando la planta en costas de Cádiz

Pues si has visto y sentido esto, seguramente eres biólogo. Pero lo mejor de la biología a parte de todo lo visto y aprendido, es la gente que conoces en este camino. Posiblemente un grupo de locos que buscaron una carrera no por su buena salida económica, sino por amor a lo que te gusta, un amor muchas veces ingenuo y utópico, pero como todo tipo de amor del bueno con muchas satisfacciones pero también frustraciones. La biología sea de campo o de laboratorio nos hace diferentes y nos permite ver la naturaleza con otros ojos.

En el bosque de Algeciras con Mauricio el vecino colombiano

Por la biología la vida nos ha llevado a lugares que ni nos imaginábamos conocer, y también hemos experimentado dudas, temores y crisis. También nos hemos enfermado e incluso accidentado. Por la biología estoy aquí y estoy así, alérgico total al polen, justo cuando trabajo con plantas y polen. Cada estornudo me hace pensar en por qué no fui arquitecto, médico, administrados de empresas, etc., etc; pero basta recordar lo que has visto, conocido, sentido y experimentado, comprendes que no te equivocaste.

Ahora con mis plantas en Guadalajara, por el camino del Quijote y del Cid, evaluando y haciendo el seguimiento de mi geranio. O también buscando el famoso “shosho bravío” por las costas de Cádiz con mi amigo biólogo Mauricio. Vaya aventura, de playa en playa, de pueblo en pueblo buscando Lupinus , la planta de los chochos (Ecuador) altramuces (España). Entre estornudo y estornudo lo encontramos en plena fructificación. Vimos el estrecho de Gibraltar, vimos Africa-Marruecos al otro lado del Mediterráneo, y sobretodo comprendimos que la biología te llena a pesar de todos los demonios que te encuentras.

Playa de Cadiz

Ahora con el Erodium y Lupinus, pero mañana donde?????

miércoles, 7 de mayo de 2008

SOLO HAY UNA!!



"Ayer estuve leyendo tus escritos", me decía mi mami por teléfono, es decir se refería a mi blog. Que increible!! pensé, mi mami leyendo un blog, es que para una madre nada es imposible. Aún recuerdo cuando mi mami sin saber como funcionaban los mensajes del celular lo terminó ahogando en la lavadora, y después vi las piezas del celular colgadas en el tendedero junto a la ropa para que se sequen y vuelva funcionar. Es que para la gente de esa generación no hay imposibles cuando de tecnología se trata. Luego aprendió a usar el portátil y conectarse con el SKYPE, y completamente sola. Una vez estando en Madrid, escuché la voz de mi mami que me llamaba, yo pensé que era un sueño o una ilusión auditiva, noooo, era mi mami conectándose por el Skype a mi computadora. Y ahora lee mi blog!! chatea!! hace gimnasia, no me sorprendería que pronto baile reguetón,jaja.


Es que madre solo hay una, y la mía es muy especial, me transmitió el gusto por las plantas y las flores, pero también por las golosinas y los dulces. Madre sólo hay una, tiene una libretita, en donde la mitad está rellena de recetas de cocina, y la otra mitad de cachos que escucha en la radio,jajaja; pero lo más chistoso es oirla contar los cachos, pues nunca puede terminarlos pues se mata de la risa, o no entiende lo que escribió en su libretita.


También me enseño a ser detallista, y a acoger a las personas con toda generosidad. Pero también me enseñó a ser sensible con la gente pobre y a sacrificarse por los abuelos como lo hizo con las enfermedades de mis dos abuelitos maternos. La mejor opción era ponerlos en un asilo de ancianos con enfermeras que les cuiden, pero nooo mi madre que solo hay una optó por cuidarlos ella misma, sin dormir, sin disfrutar de su vida, sin tener ocio y tiempos libres, como cuando nosotros eramos pequeños.


Así son las madres, así es la mía, lo más parecido del amor de Dios con los hombres, y lo que más me cuesta de estar lejos, pues no eres testigo cercano de como envejecen, o si apareció un nuevo achaque o dolor, o si tiene una nueva receta o un cacho nuevo que contarte; espero que no sea por mucho tiempo, pues yo quiero seguir aprendiendo de ella y de muy cerca, como lo hizo ella con mis abuelos, dejar de dormir por ella, como ella dejaba de dormir cuando estábamos enfermos, o incluso cultivar mi paciencia cuando se vuelva terca y testaruda, como cuando nosotros nos volvíamos tercos y testarudos. La vida es un ciclo que hay que cumplirlo a pesar de que nos incomode.


POR TODAS LAS MADRES!!

FELICIDADES!!

PD: Y como mi madre solo hay una, igual de vanidosa que todas, pongo su foto sin ni una arruga.

lunes, 14 de abril de 2008

LA FÓRMULA SECRETA

Para celebrar las 1000!! entradas a mi blog he decidido compartirles mi fórmula secreta, ahí les va....

lunes, 7 de abril de 2008

MIS PRIMAVERAS

“Espérame Maya espeeerame” quién no se acuerda de este personaje secundario de nuestra serie infantil, el famoso e inseguro Willy. Pues es este el personaje que me toca desempeñar cada primavera, siendo esta ya la tercera vez!!.

Pues aparte de filosofar en el blog, como muchos saben soy biólogo y dentro de la biología medio botánico, y dentro de la botánica me apasionan las plantas con flor, y ahora para mi doctorado trabajo con un geranio silvestre en peligro de extinción que sólo crece en España, y dentro de España sólo en una provincia, se llama el geranio del paular. Aquí les presento a mi Erodium paularense.





Esta plantíta es una heroína, pues crece entre la roca, en grietas que se forman por el hielo en invierno. Soporta altas temperaturas en verano y bajísimas temperaturas en invierno. Pero cuando llega la primavera (abril-mayo-junio) pinta esos desolados campos mediterráneos de un color rosado increíble!!

Ya me gustaría que los seres humanos a pesar de las crisis, grietas, y duros corazones que encontramos en la vida, siempre podamos mostrar nuestro mejor rostro, y llenar de alegría a nuestro entorno cómo hace este geranio.

Lamentablemente está en peligro de extinción, pues a pesar de que es muy resistente y vive en lugares de extrema dureza, hay amenazas para lo cual esta especie no estaba preparada. Es decir el hombre con su ganado, con sus carreteras, con el calentamiento global y con sus picnics de fin de semana, que la pisotean y le quitan el poco espacio que tiene para crecer. Es que a veces los seres humanos queremos todo el planeta para nosotros solos.

Un amigo me preguntaba: “…pero para qué sirve tu planta”, me indigné, pues siempre valoramos todo por su utilidad, y no por lo que son, por el simple hecho de existir, de ser, a lo mejor esta planta no tenga la cura para el cáncer, o los genes mágicos que solucionen nuestros males (o a lo mejor si), pero a pesar de no saberlo tenemos que cuidarla porque es otro ser de este mundo y esa es razón suficiente!!.

En todo caso mis primaveras están para eso, para estudiar su reproducción, polinizándola en el invernadero, y haciendo censos de floración y fructificación en el campo. Es que no se sabe bien por qué, pero esta planta a pesar de tener todas las amenazas se mantiene luchadora y con una población estable, así que mi meta es descubrir qué es lo que hace que se mantenga firme, estar cerca de otras plantas de su especie?? O mezclada con otras??? O es preferible que esté aislada y que se autoreproduzca sin necesidad de vecinas?? (un poco aburrido esto no les parece). En fin cuando lo descubra, que espero que sea luego de esta primavera les contaré.




Les adelanto lo descubierto: esta planta ha sobrevivido pues ha logrado conformarse con lo que tiene adaptándose muy bien a esa dura roca y ese ambiente extremo, ha aprendido a convivir con sus vecinas y las necesita muy cerca, pues les ayuda para atraer a los insectos y también comparte lo que tiene, no quita recursos sino los comparte; si no fuera por todo esto ya estaría extinta y mis primaveras no serían tan entretenidas (pero como no todo es color de rosa, de mi alergia al polen hablaremos en otra ocasión).

viernes, 28 de marzo de 2008

EL FACTOR MORELIA




“Por andar de Morelia no me entero de nada” le dice Tristeza a Esperanza en la película QUE TAN LEJOS, es algo típicamente ecuatoriano!!!!!!!

Es que en el Ecuador tenemos una vocación de Morelios increíble, como me decía un buen amigo: “tienes vocación de mártir” es decir soy también un morelio del montón.

Por un lado es bueno esto pues quiere decir que somos gente sensible, y que valoramos muchas veces más los sentimientos, los afectos que lo superficial y material. Pero es arma de doble filo, pues como dice aquella frase muy sabia: “No llores porque se ha ido el sol, pues las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”

Uno de los frutos del camino de Santiago (descrito ya por el blog de Pablohttp://pablodavidb.blogspot.com/2008/03/el-camino-de-santiago-parte-1.html )fue darme cuenta de esto, pues mientras caminábamos hablábamos de lo duro que es estar fuera de la pacha mama, lo de la dificultad de encontrar amigos como los panas ecuatorianos, etc, etc, aflorando otra vez más el factor Morelia. Incluso mientras caminábamos surgían nuestros dolores que nos impedían dar un paso más, y no camino porque no camino, no comprenden el dolor de mis pies, no ven que soy pie plano!!!!!!!!!!! otra vez factor morelia.

Recordaba que cuando eran las votaciones aquí en Madrid y por primera vez los ecuatorianos podíamos votar, había una cola interminable de gente durmiendo desde la madrugada para poder hacerlo, yo no podía entender por qué!!, si no es obligatorio votar, y si había suficiente tiempo para ir durante todo el día, pues es el factor Morelia de nuestra gente que tenemos vocación de sufrimiento, vocación de mártires.

Bueno así somos, morelios, pero buena gente. Dicen que Humboldt, o uno de estos exploradores que estuvo por nuestro país hace más de un siglo, describía al Ecuador así: “es un país, donde su gente se alegra con canciones tristes”, factor morelia otra vez. Solo basta con oir un pasillo de esos puñaleros, cortavenas, para encontrarnos con nuestra vocación.

Y ahora que estamos post-pascuales me viene mucho la imagen de María Magdalena con su factor Morelia en la puerta del sepulcro llorando porque el cuerpo de Jesús no estaba ahí, mientras El mismo resucitado le hablaba sin que ella se de cuenta: “por qué lloras, no busques a los vivos entre los muertos”, y es que nos pasa mucho que lloramos por lo que no hay, no tenemos, o nos hace falta, sin disfrutar de la vida, de lo que tenemos y donde estamos.

Así que mis queridos morelios, no lloremos tanto y disfrutemos lo que tenemos, pero eso sí como dice la canción: “cuando tengas ganas de llorar piensa en mi”, y como buenos ecuatorianos con una puñalera de fondo, nos alegraremos con nuestra tristeza a la sombra de una cerveza bajo un sol pilsener.


jueves, 6 de marzo de 2008

MI PUEBLITO ESPAÑOL



Siempre he pensado que el crear lazos afectivos con las cosas, personas y lugares es una cualidad que se convierte en el más perverso de los defectos, pues esos lazos se convierten en cadenas muy pesadas cuando tienes que mudarte, cambiarte de trabajo, de barrio y peor cambiarte de país. Que duras se hacen las despedidas, y cuánto hechas de menos a esa gente, a esas cosas y a esos lugares que ya no verás todos los días.

Pues ahora voy a contarles de un lugar, MI PUEBLITO ESPAÑOL, que ha dejado de ser un lugar para ser mi lugar, ese adjetivo posesivo hace la diferencia cuando empiezas a enlazarte afectivamente con el sitio físico y su gente.

Esta a 1 hora, 2 horas o hasta 3 horas distante de Madrid, casi como ir desde Latacunga o Ambato rumbo a Quito, estas diferencias dependen del medio de transporte público que cojas: tren, autobús, o tren más autobús, o autobús más metro. En todo caso esta distancia es negativa si tienes que ir a Madrid con urgencia pero es una bendición si quieres alejarte del mundanal ruido, el estrés, la gente, las colas, los atascos y la contaminación de la capital española.

Mi pueblito español es una mezcla de Walt Disney World, Píllaro y alguna ciudad perdida de Marruecos. Lo primero pues es un pueblo con construcciones nuevas donde todas las parejas pijas (aniñados-plásticos) han decidido construir o comprar un chalet (casita) respetando el esquema de casas de teja, con segundas plantas abuhardilladas y chimeneas. Es lo segundo pues entre las casas nuevas aún quedan pocas viejas con sus tejas cayéndose, muros de adobe y terrenos abandonados en donde seguramente el siglo pasado se encontraban productivos huertos eliminados ahora por la comodidad del mundo actual. Y es lo tercero pues está lleno de marroquíes inmigrantes y niños hablando una lengua extraña jugando en el parque central mientras sus padres están en la mezquita, pues hasta mezquita tenemos!!.




Como buen pueblo español, parece casi desierto en las horas de la siesta, todo cerrado y hasta las cigüeñas parecen dormir. Pues aquí sí te visitan las cigüeñas con una frecuencia anual, y es tan formal y oficial su visita que hasta el ayuntamiento les ha instalado su nido en la torre de la Casa Mayor y otro en la Iglesia. Y parece que siempre traen niños al pueblo pues una vez terminada la siesta, parecen surgir de todos lados invadiendo el parque central con sus cochecitos, sus pelotas, sus bicicletas y sus padres que se dedican a hablar de los vecinos, pues pueblo chico infierno grande.

Y ya que estamos hablando del parque central, a parte de lugar de diversión de los niños, sirve como lugar de encuentro para adultos, como sala de cine al aire libre en las noches de verano, como salón de actos para los partidos políticos que hacen su campaña (principalmente el PP), como comedor comunal en los días de paella y mariscada, y como escenario para los conciertos durante las fiestas de septiembre y la de abril.

Lo bueno y malo es que mi casa-piso-departamento queda junto a la plaza. Así que nos enteramos de todo: podemos ver las películas desde la terraza, escuchar la música a la madrugada mientras intentas pegar los ojos, y recibir los olores de la comida que promociona al partido político en campaña. Lo genial es que como dice mi vecino y profesor de la Universidad, “tu piso tío es el más alto del pueblo”, y es cierto porque tenemos una vista de 180 grados desde donde veo las estaciones pasar y las golondrinas de verano volar.

Así es la vida en mi pueblito español, en donde tienes todos los bancos alrededor de la plaza, en donde el carnicero te saluda comentándote que la noche anterior eliminaron a tal o cual persona del reality show de moda, en donde el peluquero te comenta que ya no sabe que hacer para conseguirse una ayudante estable, y donde a veces te cortan el agua y la luz justo cuando estás enjabonado en la ducha.

Mi pueblito español rodeado de Dehesas (campos de encinas mezclados con campos de cultivo), en donde de vez en cuando te sorprende una ardilla comiendo las piñas del pino longevo de la plaza central, o un conejo que corre más rápido que tu cuando sales a trotar, o un grupo de ovejas que nunca descubres de donde salieron y a donde fueron. En donde a veces te sientes en casa pues en el horizonte vez unas montañas fantasmas y lejanas a veces cubiertas de nieve o a veces invisibles por la niebla.

Este es ahora mi lugar, donde a veces quisiera destruir esos lazos para cuando, al igual que esas cigueñas de la torre, me toque emprender el vuelo no tenga que cortar pesadas cadenas que me impidan volar.

martes, 26 de febrero de 2008

CUANDO EL CHINO HIZO SU AGOSTO!!!



Hasta ahora me mato de la risa cuando recuerdo ese 1ro. y 6 de enero del presente 2008. Para variar, como buenos ecuatorianos vivimos el presente y nos olvidamos de planificar el futuro inmediato.

Pues estábamos ahí tomando decisiones importantes en medio de un Madrid apagado con resaca luego de la noche vieja, en ecuatoriano sería luego del chuchaqui del año viejo. Todo estaba cerrado excepto unos cuantos locutorios, hasta que al Sebas se le ocurrió la brillante idea de ir a Fátima ese mismo día, obviamente yo no podía pero Xavi sí, el problema era que dejó toda la ropa en mi casa. “No importa Xavi, yo te presto unas camisetas”, le dijo el Sebas, pero y los calzoncillos????? nos preguntábamos todos sin encontrar solución. Hasta que se me prendió el foco y me acordé del chino que vive cerca de mi amiga Govi.

Pues ahí estábamos a la entrada del frío metro madrileño hablando con Govi: “No seas malita Govi baja al chino que seguro está abierto y cómprate el paquete de tres calzoncillos por tres euros, a euro el calzoncillo”, como si le pidiéramos que nos compre cualquier otra cosa con absoluta normalidad. La pregunta de Govi no tardó en llegar: “Y de qué talla??”, fue entonces cuando las miradas del Sebas y mía se dirigieron sin disimulo a la pelvis del ya colorado por la vergüenza Xavi, “…. pues yo creo que small o médium” dijo Sebas soltando una carcajada.

A la final decidimos comprar el paquete de calzoncillos large para subirle la autoestima al ya afectado Xavi, y para impresionar a nuestra gentil amiga quien de paso también compraría un juego de medias para el Sebas, pues con esa vida de mochilero ya nadie se nos acercaba.

Al poco tiempo teníamos las prendas íntimas en nuestras manos “¡nuevecitas y de paquete!”, hasta me puedo imaginar la alegría del chino haciendo su primera venta del año a mi amiga Govi, tal vez dibujaría la misma sonrisa que dibujaban mis amigos viajantes que tenían sus medias y calzoncillos en las manos como si fueran sus boletos de ida al cielo.

Me reí tanto ese día que hasta mi pantalón de pijama lo perdí en un bar, sin imaginarme que luego el chino de los calzoncillos me adoptaría también como otro de sus clientes el día de reyes, ese 6 de enero que para variar tampoco planifiqué quedarme un día más en Madrid y ya no tenía ropa, bueno calzoncillos limpios. Ni modo, al chino otra vez, esta vez si vi su sonrisa pues fui en persona con mi amiga Govi a comprar el tan ansiado paquete de 3 calzoncillos de talla …. no les digo pues algunitas se van a emocionar, jaja., como yo me emocioné al pagar mis prendas íntimas también “nuevecitas y de paquete”, que me garantizaban un día más de estadía en la capital española. Fue tal la emoción que al llegar a casa de Govi me di cuenta que los calzoncillos no estaban conmigo, así que ni modo, otra vez de vuelta al chino, y al verle lo primero que le dije fue: “me olvidé los calzoncillos aquí”, provocando las risas del chino, de los clientes, de la Govi, aquel mes en que el chino hizo su agosto!!
(pido disculpas a los protagonistas de esta historia por delatar las intimidades, y aprovecho por denunciar públicamente al chino por vender calzoncillos que a parte de cortarme la circulación se deshilacharon a la primera puesta!).

jueves, 21 de febrero de 2008

UN DÍA CASIOPEA


Un día Casiopea es uno de esos tan bien descrito por la canción de Silvio CASIOPEA:
http://www.youtube.com/watch?v=qXR94CQBm0U&feature=related, en donde te apetece estar como en la foto, solo en la soledad, disfrutando de lo que no tienes físicamente a tu alcance pero lo tienes en tu mente, en tu historia, en tu espíritu, en tus recuerdos.
A veces siento que esta vida lejos de tu tierra y de tu gente, como dice la canción, es una vida irreal, es una dimensión desconocida, en donde estás pero no terminas de estar completamente, pues sabes que es transitorio y que tarde o temprano acabará. A veces siento que es mejor tener la certeza de que te vas a quedar para siempre en un lugar, pero cuando sabes que pronto te llegará el momento de volver y que todo lo que vives es algo transitorio no echas raíces y te sientes como en el limbo.
No estás ni aquí ni allá, entonces en dónde estás?? Esa es una sensación Casiopea, a veces triste, a veces buena, pero siempre extraña.
Esta dimensión donde tu forma de relacionarte cambia, donde la intensidad de una amistad es diferente, en donde el clima es diferente, tus valores y prioridades cambian y terminas finalmente reconociendo que este no es tu lugar, pero estás en ese lugar.
Pero como dicen por aquí “es lo que hay”, y uno debe acostumbrarse a ser un ciudadano de la dimensión desconocida, de la dimensión Casiopea, en donde muchas veces te da ganas de cerrar los ojos y volver a tu lugar.

viernes, 1 de febrero de 2008

A LA VOZ DEL CARNAVAL!!

Esta es posiblemente la imagen más frecuente que viene a la cabeza de un ecuatoriano cuando escucha la palabra carnaval. Porque como dice la canción: “a la voz del carnaval todo el mundo se levanta, que bonito es carnaval”.
Bonito pero cuando lo festejas entre familia o amigos, pero muy lejos de ser bonito sobretodo para las mujeres que son agredidas por las calles con un baldazo de agua, o el típico bombazo que cae como una piedra causando graves accidentes.
Pero de todas maneras carnaval es carnaval, y aunque en lo personal nunca me atreví a mojar a un desconocido, siempre terminaba empapado hasta los huesos cuando empezábamos con las típicas bombas payaso o globo con o sin “caliche”, y terminábamos a baldazo limpio en la calle con los amigos del barrio, con mis alumnos en el colegio, o con la familia.
La clave de todo estaba en apoderarse de la fuente de agua, pues ahí tienes el poder en tus manos, pues todo el mundo se acerca para proveerse del elemento vital y justamente es en ese momento cuando aprovechas para empaparlos de la cabeza a los pies.
Podría contar miles de anécdotas algunas malas pero principalmente buenas de este juego salvaje, pero para calmar un poco la ansiedad de la falta del húmedo carnaval en estas frías tierras invernales donde el carnaval pasa casi desapercibido como en Madrid , pues se supone es una fiesta pagana (carnaval=fiesta carnal) no se celebra en esta cultura “cristiana”, me conformaré contándoles que nuestra forma "salvaje" de celebrarlo tiene un origen muy religioso.
El agua significa purificación, limpieza, e inicio de una nueva vida. Es la última fiesta de desenfreno antes de iniciar una etapa de penitencia que inicia el miércoles de ceniza correspondiente a la cuaresma, de ahí las fiestas, desfiles y bailes en muchas culturas y pueblos. Pero para nuestra cultura mestiza es un rito de purificación-fiesta que muchas veces se termina bailando con el cuerpo empapado y tomando canelazos para generar calor, pues algunos dicen que el carnaval debe ser por fuera pero también por dentro.
Sin embargo para la cultura indígena la celebración es más festiva, pues coincide con la floración de sus cultivos antes del equinoccio de marzo, por eso en vez de bañarse en agua se bañan con pétalos de flores y de ahí la también famosa fiesta de las flores y las frutas de Ambato.
Con agua, con flores, con bailes, o con frutas carnaval es carnaval, y aunque otro año más pasará inadvertido para mi y en forma “civilizada” como desearían muchos en el Ecuador, estaré pensándolos y purificándome con cada ACHACHAY que un buen balde de agua fría haga salir de lo más profundo del alma.

miércoles, 2 de enero de 2008

SENSIBILÓMETRO


Cuando era niño me impresionaba mucho ver llorar a los adultos, tal vez pensaba que sólo los niños debíamos y podíamos llorar. Recuerdo las lágrimas de los adultos en el abrazo de año nuevo lo cual no entendía pues no se habían caído o no les habían quitado algún juguete pero igual lloraban; o las lágrimas de mi abuelito Pepe enfermo, un hombre tan serio y formal, que lloraba como un niño mientras pensaba que quizás ese sería su último año con nosotros y efectivamente lo fue; o las lágrimas de mi padre putativo mientras veía las tragedias del noticiero; o la de tus padres con la muerte de un familiar querido. Que raras son las lágrimas de adulto fue lo que siempre pensé.
Ahora me siguen sorprendiendo aquellas lágrimas inexplicables e impredecibles, pero no la de los otros sino las mías!!, esas que surgen cuando escuchas una canción y se te pone la piel de gallina, o cuando te emocionas al ver los reencuentros familiares en los aeropuertos, o simplemente cuando ves ondear en una foto tu bandera en la cumbre del Everest, o cuando Jefferson Pérez llega a la meta, o cuando escuchas por teléfono a tus seres queridos, o cuando lees un buen libro o un texto de esos que años antes te parecían cursis, o cuando te despides de alguien a quien no verás en mucho o poco tiempo, cuando recibes un mail de alguien que no te lo esperabas, o cuando ves reír a un niño, etc, etc. Lo curioso es que mientras más años tienes más cosas te hacen llorar, es directamente proporcional.
No logro entender todavía por qué pasa esto, y si ser sensible es bueno o malo, simplemente ocurre y ya está, la razón no supera al corazón. En todo caso diseñé un método para medir la sensibilidad, escucha la siguiente canción con el corazón:

http://www.youtube.com/watch?v=4EJBu009Wkk


si se te puso la carne de gallina, se aceleró el corazón y se te aguaron los ojos, bienvenido al club de llorones!!.

(esta canción dedicada a mi amiga Helen fan número uno del Bosé, aquellos que se emocionaron y para quela maledeta ahi va la segunda estrofa, jaja)