Todos tenemos alguien a quien admiramos, o alguien que es nuestro referente ya sea en la profesión, en algún deporte o alguna disciplina que nos gusta. Pues yo en el año 2000 tenía claro que en mi vocación CVX quería ser como ese brasileño grande y de sonrisa amplia, con un carisma increible, a quien le daba igual que el español no era su idioma materno para hacernos cantar y bailar al ritmo de:
"desce como un vaso bello e quebrado,
sobe como un vaso novo"
(perdón pero el portugués tampoco es mi lengua materna).
Pues han pasado 10 años y nos hemos vuelto a encontrar aquí en Madrid el día de Navidad!! Sigue igual con su sonrisa, su carisma sólo faltaba su guitarra!! Que grande es Silvio Barcelos!! y que regalo que haya estado aquí de paso el 25 de Diciembre fun fun fun (como dice el villancico catalán), ahora casualmente está re-encontrándose con unos amigos que conoció en Taizé en viaje con otro amigo llamado Rodrigo!!

