lunes, 20 de abril de 2009
DIOS VELA POR NOSOTROS (PASCUA CEUTA 2009)
Estos son los rostros, los lugares y los momentos que nos hicieron pasar de la muerte a una permanente resurrección. Que se mantenga viva la esperanza!!.
martes, 14 de abril de 2009
ROSTROS DE LA RESURRECCIÓN!!
Dicen que no se entiende la resurrección sin muerte, y ahora puedo afirmarlo tras vivir la Pascua en Ceuta, la ciudad española que queda en Africa justo al frente del peñón de Gibraltar, a 30' en ferry cruzando el Mediterraneo.
Pues esta ciudad es una cárcel grande en donde una sobrecogedora valla rodea la ciudad separándola de Marruecos por un extremo, y el már Mediterraneo por el otro, aislando esta "ciudad" de la península tan ansiada para muchos inmigrantes que vienen de Asia y Africa.
Son justamente ellos los protagonistas de este relato, ellos los nuevos crucificados no por una cruz sino por una valla física que separa, excluye, destruye y mata; y por montón de vallas internas que nos alejan, nos deshumanizan y nos agreden. Al menos la valla física fue superada por estos rostros que esperan que caigan aún las vallas internas.Ese tercer día luego de la muerte aún no llega, esperan paciente y otros impacientemente, unos en unos centros de estancia temporal indefinida CETI y otros escondidos en un bosque. Esperan con angustia, incertidumbre pero sin perder la esperanza, con una sonrisa que nunca desaparece de sus rostros y con una generosidad que sólo he encontrado en los más pobres, antes en Guamote y ahora en Ceuta!!
miércoles, 1 de abril de 2009
LAS FLORES DEL DESIERTO

Hace algún tiempo las noticias comentaban el efecto de la lluvia en el desierto de Atacama en Chile después de que esas áridas tierras, las más secas del mundo, no habían recibido ni una sola gota de agua en muchos años. Para quienes sabemos un poquito de ecología sabemos que ecosistemas como el desierto están llenos de vida aunque no lo parezca, y que con algo de humedad lo árido y seco se convierte en un verdadero paraíso de flores, colores y aromas.
Y como yo sigo con esto de mi desierto personal (algunos ya saben de que se trata y estarán cansados de escuchármelo), esta idea de la lluvia me ha dado mucha paz. Es evidente que cuando atravesamos temporadas de aridez, inseguridad, e inestabilidad transitorias, caminamos por un desierto que no será para toda la vida, que nos esperan tiempos mejores, esa tierra prometida, ese país chiquito cerquita (ser-Quito) del cielo, que aún no llega y que a veces aparece en medio del desierto como un oasis lleno de tentaciones que en el fondo sabemos son un simple espejismo que nos contenta por minutos pero nos angustia por horas y a veces días enteros.
Es ese desierto que nos agobia y por donde muchos caminamos esperando salir algún día de él, ése justamente es el gran maestro de la vida. Ya lo fue para el pueblo de Israel y para el mismo Jesús, y tantos profetas. Y es ése desierto por el que opté imaginándome que sería difícil y traicionero, pero sin imaginarme que se prolongaría cada vez más poniéndome trampas tan peligrosas que a veces hubiera preferido nunca haber salido.
Pero así es el desierto lleno de espinas, de aridez, pero también de enseñanzas que tarde o temprano, y espero que más temprano que tarde, con las primeras lluvias o al menos con algo de humedad, se convierta en un lugar lleno de flores y con muchos frutos, teniendo la certeza de que no es un espejismo o un sueño sino una realidad palpable en mis actitudes, en mis obras y en mis relaciones.
jueves, 5 de marzo de 2009
MOVIMIENTO MUSICAL QUE UNE A LOS PUEBLOS
Sábado 5 de la tarde gente de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, España y Argelia, de 3 continentes, de 5 países y no sé cuántas ciudades, entre ellos 5 cevequianos, reunidos en el salón parroquial de la Ventilla en Madrid, esperaban con frío estirar los músculos para empezar el primer taller de “Movimiento Musical” organizado por Pueblos Unidos como una alternativa de ocio para inmigrantes que acuden a sus oficinas en busca de ayuda de todo tipo.
Al principio un poco tímidos y entumecidos por el frío del lugar se agrupaban por países y por amistades, pero poco a poco los rótulos de las nacionalidades, de inmigrantes y nacionales fueron cayendo al ritmo de la música para fusionarnos como un solo pueblo y con un solo rótulo de Hijos de Dios. A la voz de: “arriba esas rodillas, moviendo esas caderas, uno, dos, tres, vuelta!!, el frío iba desapareciendo y la timidez se convertía en diversión, carcajadas y también sudor y cansancio.
Así transcurrieron casi tres horas de desconectar del mundo para conectar con el otro, con ese español o inmigrante que a veces lo vemos inaccesible en la calle o en nuestro trabajo, pero que en esta ocasión fue parte de un grupo de baile y movimiento, en donde cometíamos los mismos errores o acertábamos en el mismo paso, a quien ayudé a relajarse y quien me ayudó a relajarme.
Ese sábado nos acercamos, ese sábado nos conocimos en otra dimensión, ese sábado las fronteras desaparecieron y los límites culturales casi desvanecieron, y aunque no tuvimos tiempo de evaluar, algunos se acercaron con una sonrisa para preguntarme cuándo es el próximo taller?. Ojalá todos podamos hacer de este mundo un gran taller de movimiento, en donde el disfrutar, el reír y trabajar en equipo sea para todos y no privilegio de unos cuántos.
sábado, 21 de febrero de 2009
LO QUE NUNCA CAMBIA
Pues esta semana a alguien se le ocurrió en el Departamento de Biología donde yo estudio organizar una exposición fotográfica con nuestras fotos de niños. Lo interesante estaba en tratar de adivinar quién de nosotros era el niño(a) de la foto. No se imaginan lo interesante que fue primero conseguir la foto, pues eso implicaba comunicarse con la familia, o con los padres, abuelos, hermanos, pues si nos damos cuenta casi nadie tiene fotos de uno cuando era niño. Un segundo paso fue tratar de colocar la foto en la cartelera sin que nadie te vea para que no descubran que eres tú. También fue interesante ver como todos escogíamos la mejor o peor foto en base a las fotos de los otros, razón por la cual nadie se atrevía a ponerla primero. Una vez expuestas muchos intentaban despistar a los otros para que no descubramos cuál era su foto. Cómo ven esta actividad que parecía tan simple dio mucho juego.
Finalmente todos reunidos tratábamos de adivinar quiénes eran los de la foto, identificando algún gesto, alguna postura, algo que no haya cambiado con el paso del tiempo. Es increíble ver como muchos cambian casi en su totalidad, los rubios ya no son rubios, los que tenían pelo ya no lo tienen, o aquellos con el pelo liso lo tienen ahora rizado. Pero muy pocos parecen que solo han crecido y se mantienen exactamente iguales a los 2 años que a los 45, claro que son excepciones. Se podía deducir quién era por la ropa que llevaban porque eso nos acercaba a una generación: infancia de los 70s es muy diferente a la infancia en los 80s o incluso 90s (espero no ser compañero de alguien nacido en esta década).
Pero lo más interesante es que hay dos cosas que nunca cambian y que se mantienen a través de los años a pesar de la moda, de las arrugas, del tiempo y las aguas: la sonrisa y los ojos. Bastaba ver la sonrisa de todos en las fotos (eso si el niño sonreía y no lloraba o fruncía el seño), y comparar con la sonrisa de ahora cuando es sincera para darse cuenta a qué persona pertenece. Pero lo que sí nunca cambia, siempre está y nunca te puede engañar son los ojos, esos espejos del alma cuya mirada no envejece, esa expresión que sigue igual con pelo o sin pelo, gordos o flacos, lactantes o viejos decrépitos, la mirada no engaña nunca, lo que pasa es que muchas veces no sabemos mirar las miradas que a todos delatan.
Y aquí van mis fotos si han tenido paciencia de leerme y a ver si pueden reconocerme, como decía Benedetti: “…. confiado en que una tarde te acerques y te mires, te mires al mirarme”.
Finalmente todos reunidos tratábamos de adivinar quiénes eran los de la foto, identificando algún gesto, alguna postura, algo que no haya cambiado con el paso del tiempo. Es increíble ver como muchos cambian casi en su totalidad, los rubios ya no son rubios, los que tenían pelo ya no lo tienen, o aquellos con el pelo liso lo tienen ahora rizado. Pero muy pocos parecen que solo han crecido y se mantienen exactamente iguales a los 2 años que a los 45, claro que son excepciones. Se podía deducir quién era por la ropa que llevaban porque eso nos acercaba a una generación: infancia de los 70s es muy diferente a la infancia en los 80s o incluso 90s (espero no ser compañero de alguien nacido en esta década).
Pero lo más interesante es que hay dos cosas que nunca cambian y que se mantienen a través de los años a pesar de la moda, de las arrugas, del tiempo y las aguas: la sonrisa y los ojos. Bastaba ver la sonrisa de todos en las fotos (eso si el niño sonreía y no lloraba o fruncía el seño), y comparar con la sonrisa de ahora cuando es sincera para darse cuenta a qué persona pertenece. Pero lo que sí nunca cambia, siempre está y nunca te puede engañar son los ojos, esos espejos del alma cuya mirada no envejece, esa expresión que sigue igual con pelo o sin pelo, gordos o flacos, lactantes o viejos decrépitos, la mirada no engaña nunca, lo que pasa es que muchas veces no sabemos mirar las miradas que a todos delatan.
Y aquí van mis fotos si han tenido paciencia de leerme y a ver si pueden reconocerme, como decía Benedetti: “…. confiado en que una tarde te acerques y te mires, te mires al mirarme”.
martes, 10 de febrero de 2009
OTRO FLASH BACK
http://pablodavidb.blogspot.com/
A propósito del blog de Pablo, quería compartir otro momento flash back, donde mi memoria se llena de colores, rostros, imágenes, sonidos, y olores. Colores como los de las fotos; rostros marcados por el intenso trabajo, el frío; imágenes de enormes campos y sembradíos rodeados de ovejas, chozas, y montañas; sonidos como los del viento, Angel Guaraka, sonrisas de niños y mayores y de mayores como niños; y olores de humo, habas tostadas, tierra mojada y cebada trillada.
Otro flash back que a veces sale a flote y creo que más cuando cruzas el "desierto".
A propósito del blog de Pablo, quería compartir otro momento flash back, donde mi memoria se llena de colores, rostros, imágenes, sonidos, y olores. Colores como los de las fotos; rostros marcados por el intenso trabajo, el frío; imágenes de enormes campos y sembradíos rodeados de ovejas, chozas, y montañas; sonidos como los del viento, Angel Guaraka, sonrisas de niños y mayores y de mayores como niños; y olores de humo, habas tostadas, tierra mojada y cebada trillada.
Otro flash back que a veces sale a flote y creo que más cuando cruzas el "desierto".
sábado, 7 de febrero de 2009
PARA CRUZAR EL DESIERTO!!
http://www.youtube.com/watch?search=Buscar&eurl=http%3A%2F%2Fcvxe.blogspot.com%2Fsearch%2F%3Fq%3D&v=Z1VY4Jp5kzY&gl=ES
Les dedico este video, ni un camello es tan útil como un abrazo para cruzar el desierto, gracias por los suyos y no se preocupen que todo fue un espejismo, ya no tengo ansiedad por ese falso oasis, ahora intento disfrutar de tanta arena que sí es real.
Les dedico este video, ni un camello es tan útil como un abrazo para cruzar el desierto, gracias por los suyos y no se preocupen que todo fue un espejismo, ya no tengo ansiedad por ese falso oasis, ahora intento disfrutar de tanta arena que sí es real.
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