Muy temprano en la mañana con gran asombro escucho: “…el merciooooo, merciooooooo”, por un momento pensé que seguía medio dormido pero era cierto!!!, alguien repartía el periódico EL COMERCIO a los pasajeros del metro en pleno Madrid.
Bastaron esas dos palabras para transportarme a mi Quito, en donde es muy difícil perderse pues tienes tus grandes referentes de espacio y tiempo: las montañas y el sol, porque vayas donde vayas siempre sabes cuál es tu norte y tu sur, y sabes la hora aproximada sin necesidad de ver el reloj.
Esa ciudad donde la naturaleza se burla de la tecnología, que por más que intenta dominarla, basta un buen aguacero, un temblor, una lluvia de ceniza o granizo, hasta una erupción volcánica que te recuerda que hay poderes más fuertes que la inteligencia y vanidad humanas, que no alcanzan ni a predecir el clima, caprichoso e impredecible que te arropa y te desnuda a su antojo mientras transcurre el día.
Quito hija del sol, la novia de Dios, a cada paso nos habla con sus templos de cimientos indígenas y de cúpulas cristianas, de una divinidad presente y trascendente. Y al igual que esos templos somos mestizos pero de raíz indígena y rebelde, capaces de hacer temblar a los presidentes pero a la vez de acoger a los visitantes con cariño y dignidad.
Mi ciudad de problemas, de tráfico y smog, donde la gente se sube al bus al vuelo con la sonrisa pintada en la cara sin explicarte por qué, será tal vez que se acuerdan de un buen cacho u ocurrencia con sabor a sal quiteña, o porque van a reunirse con sus panas del alma.
Esa tierra de luces y sombras que no repite amanecer en las faldas del Pichincha, que suena a sapitos en noches de lluvia, y huele a canelazo con cuarenta en los días de fiesta, a ti ciudad del sol recto dedico estas líneas, y a todos mis quiteños de nacimiento y corazón, aquellos rebeldes, forajidos, impredecibles, hospitalarios, místicos y telúricos, para que no se olviden de sus raíces les envío estas imágenes, pues como dice un amigo: “quien no está reconciliado con sus raíces, no puede vivir en paz”. QUÉ VIVA QUITO!!
6 comentarios:
Edu, me dio algo cuando lei tu blog y vi el video....creo que un dolorcito mas fuerte en el estomago. Gracias por tu visita, asi es no nos conocemos,pero a veces por medio de los blogs llegamos a conocernos mas que quizas la persona que trabaja aladito mio.
Ya me imagino lo que sentiste cuando escuchaste....el comercioooo jajaja seria muy raro para mi.
Hola Edu, me alegra ser la primera en comentarte el mensaje que has escrito, se me hace un nudo en la gargantara-como dice mi pulguita martita- al recordar a mi lindo Quito, esa ciudad tan nuestra.
Meche
no sabia de tus dotes de escritor!!! Tus descripciones me transportaron a los rincones aniorados de mi lindo Quito...menos mal que dentro de 3 semanas estaré caminado por la calles empinadas de esta querida ciudad
Ohh mi quito lindo.. ya tengo que ir como tu bien me lo dijiste, un poco de organizacion, mucha energia para cargarle a mi chiquito y estaremos por alla, esperamos pronto... Gracias por el video tambien.. ah y el dvd.. que emocion al fin ver la peli tan famosa..
Saludo mi querido Edu.. y suerte por ahi....
Dos por guapo...enrondado te veo jajaja...hola edu, que chévere tu mensaje, del mercioooo solo falta el viejo de la tienda y sus helados de maracuyá, y la postal está completa...Que Viva Quito y todos los chullas a la distancia. Un abrazo
Mi querido Edu, pues al final uno siempre es sus raíces, aunque se vaya también nutriendo de otras savias, de otros lados, siempre llevamos a nuestro lugar adentro y eso es lo importante. Qué bueno que la nostalgia te transporte y te haga sentir tan cerca. Un abrazo desde la Carita de Dios y, más concretamente, desde el merciooooooooooooooo.
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