Es increíble como sin haber pisado estos lugares es como si los conociera. Debo dar gracias por esto a dos amigos, Pablo y Fernando, quienes sin conocerse entre sí y sin saberlo me describieron verbalmente y por mail estos dos mundos el mismo día.
“Era como estar metido en los dibujos de Heidi, con las montañas, el abuelo, Niebla y hasta Copo de Nieve, claro que con mucha tecnología agropecuaria dentro de esas casitas de madera y techo triangular rodeados de flores” me decía Pablo impresionado y entusiasmado luego de haber disfrutado de un largo fin de semana en Suiza.

“Aún no puedo procesar las imágenes del día de hoy en el slum (suburbio por decir algo) más grande, denso y violento no sólo de Africa, sino del mundo” leía en un mail de Fernando quien está viviendo una experiencia en la zona más pobre de un país del continente igualmente más pobre.

Los ojos de Pablo brillaban cuando me describía los lagos y ríos cristalinos de Zurich donde la gente parecía tener todo el tiempo del mundo para disfrutar en familia del esperado y, me imagino que corto, verano. “Que calidad de vida Edu, la gente ahí vive tan bien, sin prisas, con una conciencia ecológica, cultivando sus huertos caseros, disfrutando en familia de los parques y montañas en donde la basura parece no existir, donde el reciclaje ya es parte de los hábitos, y donde la contaminación ha sido combatida mediante el orden, disciplina, respeto y amor a la naturaleza. Todo el mundo en bicicleta y con jardines y huertos comunales”.“Me quedé de piedra cuando vi a un niño en la cumbre de una montaña de basura de al menos
50 m. de ancho por 20m de alto, pensar que hace dos generaciones seguramente la basura habría sido una gran roca desde donde divisaban las inmensas estepas africanas”, así nos describía Fernando una de las imágenes que se le quedaron impregnadas en la mente, y el olor grabado en su ropa luego de visitar Korogocho. Las “casas” por decir algo, más bien chabolas son construidas de hojalata o tapas metálicas que les permite protegerse en algo de la lluvia, pero en nada del calor. Aquí la gente no vive, sino que sobrevive de la basura que reciclan y que está por todo lado, completando su modus vivendi con la delincuencia. Buscan ropa para venderla, y cualquier cosa que pueda servir, compitiendo con ratas, gatos y garzas. “Menos mal que aún no llega la época de lluvias pues no se podría caminar por esos senderos de tierra y basura, en donde un niño te puede meter un cuchillo si no le das la ropa que llevas puesta”Lo más impactante de esto es que la cantidad de gente que sobrevive en Korogocho es mayor que la que vive en Zurich pero en mucho menos superficie y el 30% tiene Sida. Dos mundos un mismo planeta, aquí hay un mar que separa las dos realidades. En Latinoamérica ese mar es muchas veces una pared o una valla o la propia indiferencia.
2 comentarios:
Que mundo en el que vivimos, yo me pregunto todavia donde estara la solucion, el equilibrio, el tener es malo, es ser pobre "per se" es bueno ? Es mejor que los pobres se vuelvan ricos, o que los ricos se vuelvan pobres ? En fin, lo que si es importante es que no se puede dejar morir al otro y peor si hay algo que yo pueda hacer al respecto.
Un abrazo Edu querido
Pablo
Ser pobre no es malo, pues en la pobreza aparecen los valores humanos con más transparencia. El problema es la miseria y la desigualdad. Hay un jesuita colombiano que defiende a la pobreza y su rescate con dignidad. Gracias Pablito por leerme!!
Publicar un comentario