
Es increible como las cosas que pasan en la vida tratan de decirnos algo y con insistencia. Eso he sentido la semana que pasó y con mucha fuerza.
1) Leía un libro en el que se contaba una historia en la que una familia pobre con muchos niños iban por primera vez al circo todo emocionados, y cuando el padre llegó a la taquilla el vendedor le digo que el costo de todas las entradas era mucho más alto que el que podía gastar, pero no se atrevía a desilusionar a sus hijos. Así que el siguiente hombre en la fila viendo la situación dejó caer un billete y le dijo al pobre padre desesperado: "señor, parece que se le ha caído un billete", y el padre emocionado y agradecido le dijo al oído "gracias no sabe lo que esto significa para mi familia" y compró las entradas. Sinembargo el hombre que dejó caer el billete no pudo entrar con su familia pero sus hijos vieron lo que hizo su padre y esa enseñanza valió más que mil circos.
2) Unos compañeros de la Universidad iban por una carretera y vieron un carro que acababa de tener un accidente. Decidieron parar a media noche y ver que ocurría, efectivamente eran dos chicas accidentadas, una inconciente y otra golpeada y aturdida. Ellos llamaron a la ambulancia y se quedaron casi una hora con ellas a casi cero grados esperando que llegue la ambulancia impidiendo que se congelen.
3) Iba yo al cine con dos amigas y repentinamente una de ellas recibe una llamada de su país (Colombia) y le comunican que su padre ha muerto!!. Sin saber que hacer o decir lo único que se me ocurrió fue darle un abrazo y estar ahí presente, aunque ya después no pude acompañarla presencialmente pero al menos por mensajes.
4) La película que vi LA OLA (una peli alemana) buenísima que les recomiendo tiene un final trágico y todo porque el protagonista no fue capaz de ver más allá de sus narices y ver que les pasaba a sus alumnos más allá de sus clases.
5) El evangelio de ayer menciona la escena de las bodas de Caná, cuando la madre le dice al hijo en plena boda, se ha terminado el vino!!! Y El con algo de duda finalmente sabía lo que su madre le quería decir, y convierte el agua en vino. Aliviando la angustia de los novios en algo tan aparentemente superficial y doméstico como el vino de la fiesta, problema que una de sus invitadas con una sensibilidad especial por los otros pudo detectar y finalmente resolver.
Pues ese es el mensaje final de la semana SE HA TERMINADO EL VINO!!! cada día hay una necesidad en la gente que nos rodea, conocida o no, necesidad doméstica o grave, pero necesidad al fin. Lo malo es que a veces no las vemos por estar pensando en nosotros mismos, ojalá pudiéramos ser lo suficientemente sensibles para ver lo que está faltando o lo que los otros están necesitando y podamos hacer algo. No hace falta ir a Gaza o al Congo donde el conflicto es encarnado, a lo mejor junto nosotros muy cerquita está otro problema más cercano que podamos solucionar o al menos aliviar, posiblemente el vino se está también terminando más cerca de lo que pensamos.

